Hace un tiempo me vengo preguntando qué pasaría si un día entro a Gmail y me entero que mi cuenta fue cerrada (clausurada) por el motivo que sea. Lo mismo con Facebook. Y la respuesta no es otra que: una catástrofe.
En este momento tengo más de 7000 mensajes en la bandeja de entrada de Gmail y en Facebook ya hace unos meses desde que me registré por lo que he mandando varios mensajes, publicado fotos, creado grupos y varias cosas más.
No quiero asustar a nadie pero tenemos que darnos cuenta que gran parte de nuestras vidas está en servidores en alguna parte del mundo y de un momento para otro podrían desaparecer o al menos quedar inaccesibles para nosotros. Con esto no quiero decir que no deberíamos usar este tipo de servicios. Después de todo si se nos prende fuego la casa también perderíamos muchas de nuestras pertenencias (fotos, libros, documentos, etc); siempre existe el riesgo. Además me parece que es más probable que le pase algo a nuestra casa antes de que falle un servidor de Google (junto con sus respectivos respaldos).
Lo que sí es más probable es que alguien nos “hackee” la cuenta de Gmail o Facebook, es decir, que alguien logre entrar a nuestra cuenta sin nuestro consentimiento, nos cambie la contraseña y nos deje sin posibilidades de volver a entrar. Y no hay que ser un genio de las computadoras para hacerlo. Por ejemplo, existen unos pequeños programas llamados “keyloggers” que registran cada una de las teclas que apretamos en el teclado. Estos programas podrían instalarse en cualquier computadora como en un cibercafé, en el trabajo y en la universidad.
Otra manera de perder acceso a nuestra cuenta se puede dar en el caso de que Gmail o Facebook consideren que hemos violado alguna de las reglas de utilización del servicio. Y esto puede pasar sin que conscientemente hayamos hecho algo malo. En Facebook ya he visto a varias personas a las cuales les cerraron la cuenta por agregar demasiados amigos en un mismo día, una regla que no muchos conocen.
Por lo que ven hay varias maneras de perder nuestros datos y por lo tanto debemos tener cuidado.
En el caso de Facebook creo que es peor (más si se sigue popularizado con el ritmo actual). Facebook se está convirtiendo en nuestra identidad en la web, es como una vida cibernética que vamos construyendo de a poco, día a día. La mayoría de la gente que conozco se registró en Facebook hace menos de un año. Imagínense cómo serán sus perfiles dentro de un año o dos. Contendrán una cantidad enorme de información, será como un registro de todas las cosas que has hecho en estos últimos años. Allí se podrá ver quienes son tus amigos, quien es tu familia, donde trabajaste, donde estudiaste, la música te gusta, las fiestas y eventos a los que fuiste, tu número de teléfono, las ideas y el candidato a presidente que apoyas, las fotos y videos donde aparecés, cuales son tus mascotas y muchísimas cosas más. Perder todo esto sería como que te quiten parte de tu vida.
Y lo peor de todo es que, a diferencia de Gmail, en Facebook no podemos hacer respaldo de nada! Es un poco preocupante.
Marcus facebook, gmail, google, Internet
Comentarios recientes